Todos los días 1 de Diciembre era el comienzo de un día lleno de sentimientos y emociones reencontradas, esta historia se repetía cada año pues él sentía que ese mes su familia encontraba ese pretexto para volverse mas sensible a la vida. El árbol, la comida, los abrazos del año y muchas otras cosas eran lo que le daban sentido a la rutina para comenzar como una persona nueva el siguiente año sin las ganas de comenzar escéptico.

Era un día antes de la celebración de año nuevo, el padre de Miguel Ángel tenia un celular que él ya había usado antes, junto con algunas imágenes, tonos y demás tonterías que uno guarda, así que, Miguel Ángel, tuvo la idea de buscar todo ese material para su nuevo celular acudiendo al anterior, lo enciendo y buscó ese material en la memoria del teléfono, incluyendo los mensajes sms, pero, al entrar precisamente a esa sección comenzó a ver repetidamente el nombre de una mujer junto con palabras como te extraño, te quiero, me gustaría estar contigo y demás cursilerías que estaban guardadas, en ese momento, todas las piezas se juntaron, la mente se enfrió con esa sensación de soledad que recorre tu cuerpo como cuando alguien cercano a ti muere, tus papás se divorcian, el amor de tu vida rompe contigo y demás acontecimientos que convierten tu corazón en uno de metal.

Ese sería el último año juntos, todo terminaría en una sensación de soledad y MIguel Ángel buscaría esa identidad perdida como un vagabundo que, por cierto, sigue buscando.