… cuando abrí mis ojos ya no había ni un alma en este lugar, todo esto parecía un pueblo abandonado en medio de la nada, sentía frío extremo en mis pies descalzos y un ligero pero hostigante dolor en el pecho, como cuando te llega la noticia de que alguien murió o que lo has perdido todo. Al abrir bien los ojos me dí cuenta que en realidad si había gente, bueno, en realidad espaldas, solo espaldas a mi alrededor y esa sensación de que estas pasando por un Déjà vu, nadie escuchaba lo que decía, nadie hablaba, solo había una voz lejana y grave entre ellos, se escuchaba muy poco, eso si, recuerdo sentir como deambulaba en el ambiente un olor a muerto, mis pies seguían fríos y sabia que todos habían fallecido para mi por que solo eran amistades muertas.