… después de tomar unos sorbos de limonada, me di cuenta que hacia mucho tiempo no disfrutaba de mi soledad como en el momento que redacte esta hoja, mucho me ayudo el que los pensamientos del pasado llegaran a mi cabeza, recordé aquellas experiencias que, aunque fueron una mierda, me han dejado cierta madurez interpersonal, pensé que estaba equivocado pero, de todo se aprende.

Por ahora ya no me quejo tanto como antes, lo confieso, era de los que se quejaba de todo y siempre había pretexto para escupir pestes por la boca, pero ahora, las cosas son distintas y después de tanto tiempo, ya puedo disfrutar el mirar por la ventana la luna con sus dos planetas abajo acompañándola.