Este mes ha sido uno de los mas agitados, en cuanto a consciencia social se refiere, comenzando por que en varios medios de comunicación se conmemoraba de alguna manera el día de los Derechos Humanos, pero a mi parecer, tiene cierto grado de burla tomando en cuenta lo pesado que resulta vivir en la Ciudad de México entre manifestaciones, accidentes en plena avenida transitada, movimientos en pro de la destrucción humana. Mucha gente vive atemorizada de lo que le pueda pasar, a partir de las 9 de la noche ya no puedes salir por temor a que una bala perdida te atraviese, no puedes llevar a tus hijos a la escuela por que esta esta amenazada por delincuentes.

Hoy en las noticias escuchaba que muchos niños están expuestos mas de un 90% de las veces que viaja en auto por la falta de buenas costumbres en el automóvil, a veces es mas fácil recordar la peor grosería para el que se te atravesó, “echar lamina” como dicen para causar cierto grado temor a tu vecino de cuatro ruedas.

Por último, regresas a tu casa con la cabeza baja debido al peso de las preocupaciones, tu trabajo ya no te deja respirar tan bien como cuando eras niño, vienen momentos en los que el mas mínimo error te puede costar el pretexto para despedirte, muchos profesionistas y profesionales de su labor terminan haciendo todo lo opuesto a lo que realmente están preparados.

De mi parte, solo siento las ganas de sobrevivir y en muchas ocasiones me siento primitivo, tratando de tomar las decisiones que me hagan sobrevivir a los azotes de la rutina diaria.