“… en cuanto me di cuenta de las cosas, supe que tu amor apesta, huele primero a animal inflado de parasitos y después a comida podrida.

Tu amor apesta por que no sabes lo que quieres, diario se olvida de realidad drogándose con aventuras, amigos, ex parejas, materialismo y todas esas cosas que deseas pero que solo puedes obtener a través de las promesas y levantar un poco la falda para que el mirón siga insertando una moneda.”

Después de decirle todo eso en mi mente, ella sintió mi mirada, me lanzo una sonrisa de diablo y volteó la cabeza con esa lentitud que nos hace a los hombres suspirar y perder un poco de aliento, aunque sepa que siempre será, mi amada irreal”.