Generalmente no uso de forma tan directa el Balcón para desahogar ciertas palabras que se menean por mi cabeza, pero a falta de psicólogo y taburete, haré una excepción a manera de lluvia de ideas:

Son las 2:33 de la tarde, supuestamente íbamos a trabajar medio día pero seguimos aquí y el no tener una vista distractora de la calle, me hace empezar a tejer telarañas en introspectiva y tomar en cuenta todo lo que ha pasado este año. Este año, ha sido uno de los mas desequilibrados en mi mente, pasaron muchas cosas muy rápido (el divorcio de mis papás no deja de escupir consecuencias, yo tuve que cambiar de residencia emocional, muchas cosas que hubo otros años se han perdido, tengo llagas en mis manos, mis pies, mi pecho y mi cuerpo por seguir en la búsqueda fallida de la felicidad, no siento pertenencia a algo a alguien, tengo ganas de mudarme por de estado aunque lo ideal sería de país.

Por otro lado me siento satisfecho que, a pesar de tantos obstáculos, Café en el Balcón sigue en la marcha, la gente lo visita y a pesar de que no escribe comentarios he recibido buenas criticas, también algunas malas, aumentaron las visitas y poco a poco nos posicionamos como algo interesante que esta en la red, siempre ha costado trabajo definir un rumbo especifico de Café en el Balcón, es muy amplio su esquema de posibilidades y probablemente eso ha sido un problema para no crecer tan rápido como podría.

Esta celebración esperaba pasarla en mi casa pero por una u otra cosa ya no siento que pertenezco a ese lugar, me sentiría mas obligado que motivado a ir, los pocos amigos que quedan tienen sus planes, sus parejas, sus familias, su soledades, sus ratos de ocio nocturno. Hace algunas horas se me ocurría quizás hacer algún viaje corto a un pueblo cercano, quizás conocer gente nueva, hacer amigos esporádicos y convertirlos en cotidianos. No se que tan bueno o malo sea pero siento que no me he enamorado en mucho tiempo, siento que muchas cosas en mi contexto son rutinarias.

Después de las 3pm no se que va a pasar, si me voy a comer a algún lugar, si tomare una cerveza que tanto tengo antojo, si preparare mi partida hacía mi casa y dejar que todo sea circunstancial, si buscar una terminal de autobuses y ver hasta donde puedo llegar, pedir el automóvil de alguien y ver hasta donde se me acaba la gasolina, pase lo que pase quisiera que el nuevo año me diera un botón con la etiqueta “Reset” y comenzar de nuevo guardando un poco en la memoria protegida.