Hoy en día y desde hace mucho tiempo, el peso de la virginidad ha caído principalmente en las mujeres, desde que su pareja de alguna manera las presiona a tener relaciones sexuales hasta los comentarios que puede hacer la sociedad ante esa situación.

En alguno de los comentarios, “Laura”, preguntaba por que este peso recae mas en ellas, esto, viene de ciertas costumbres que se han arrastrado desde tiempos pasados, el papel de una mujer ha sido el mantener características y comportamientos ante la sociedad para que un “buen hombre” se enamore de ella, la cuide y sobre todo no se decepcione al discriminarla por no ser virgen, incluso desde la edad media ya se tenia practica de este ritual. Por otra parte, en el hombre aplica a la inversa, es presionado a perder su virginidad para evitar ser comparado con una mujer o ser considerado un “afeminado”, irónicamente al haber cumplido su tarea proyecta esto ante la sociedad que el muchacho ya se había convertido en hombre, ya podía comenzar su independencia, su vida de hombre y buscar una esposa, obviamente virgen, para comenzar un matrimonio “puro”, pero, como únicamente se podía enseñar el aprendiz con una cortesana, esta profesión hasta la fecha no ha sido bien juzgada convirtiéndose en una razón mas para juzgar a las mujeres no vírgenes.

Hoy en día, esta practica de prejuicios ya no es tan acostumbrada como lo era antes, sin embargo, la idea de que una mujer vale menos como persona por no ser virgen sigue cimentada en muchas mentes de la sociedad, siendo esto una forma de discriminarlas y crearles ciertas presiones y problemas psicológicos. Este, como muchos de los pensamientos absurdos y poco lógicos que aun persisten en la actualidad es importante disminuirlos o eliminarlos, comenzando con nosotros y haciendo una reflexión sobre los cambios que podemos aportar.