…después de levantar la mirada me dí cuenta que ya era de noche, el frío que percibí instantes después era el de la lluvia que mojaba las calles y juntaba en charcos las últimas gotas de tu recuerdo, ya no supe que escribirte en esta carta, solo se que mi soledad de amores está alimentada por tu indiferencia y la falta de communicación conmigo, ya no tengo mas que decirte. Mientras escribía eso en la carta volví a tomar conciencia del tiempo por los primeros rayos del sol que me quitaban el frío de hace unos minutos, ¿o eran horas?