Llevo bastante tiempo sin encontrar inspiración para escribir historias como las que ya había escrito (el hospital, las emociones por una canción, la del revolver), esas historias de alguna manera yo las había vivido y a la fecha creo que nadie se había dado cuenta.
El blog poco a poco se queda sin escritos, no se si sea flojera emocional por escribir y solo me remita a grabar el podcast, aunque claro, el podcast no se ha tornado tan serio desde que recuerdo, creo que desde los podcast malditos que muy pronto reapareceran aquí.
No se para donde vaya el podcast, he de confesar que al principio lo hacía para llamar la atención, pero ahora, es mas terapeutico en algunos casos, aunque creo que se tornará un tanto mas real, con las limitantes de que solo es audio y no puedes mirar a los ojos a la persona que esta hablando por que extraña la estabilidad, pasó momentos difíciles, busca ser un gigoló de la vida, no tiene una casa donde vivir y demás historias que podría seguir recordando.
Desde hace mucho no encuentro la inspiración que tenía antes, creo que es hora de buscarla de manera artificial.





